En el marco del Día Mundial de la Alimentación: NESTLÉ BRINDA A LOS GUATEMALTECOS RECOMENDACIONES
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Guatemala,
15 de octubre de 2021.- Hemos escuchado en reiteradas ocasiones la
frase “Somos lo que comemos”. Por esta razón, en el marco del Día Mundial de la
Alimentación, a celebrarse este 16 de octubre, es importante aprovechar la
fecha para generar conciencia acerca de las porciones adecuadas que debemos consumir.
Se ha visto un incremento considerable en el tamaño de las porciones y la
cantidad de calorías que consumimos, impactando significativamente la tasa de
obesidad a nivel mundial. En Guatemala, por ejemplo, según la Encuesta Nacional
de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, realizada por el Ministerio de Salud
Pública y Asistencia Social, el 38.4% de los adultos mayores de 18 años
presenta sobrepeso y el 28.8% tiene obesidad.
“Cada vez más personas tratan de comer de
manera sana y balanceada, pero se enfrentan a un reto difícil al momento de
escoger sus alimentos. La mejor forma de celebrar el Día Mundial de la Alimentación
es siendo conscientes de qué y cuánto comemos, informarnos y elegir los
productos por la calidad de sus ingredientes, para que eso no represente un
problema a mediano o largo plazo a nuestra salud”, manifestó Patricia Vial,
gerente de Nutrición, Bienestar y Salud de Nestlé Centroamérica.
De acuerdo con la experta, consumir las
cantidades correctas en la alimentación diaria, es un gran paso para mejorar
nuestra calidad de vida. A continuación, tres consejos a seguir para
identificar la porción adecuada de los alimentos:
1.
Disminuye el
tamaño de los platos: El tamaño de los platos y utensilios para comer juegan un papel
importante en la cantidad de alimentos que se consumen. Cuanto más grande sea
el plato, puede que nos sirvamos más comida. Además, debido a la cultura de
dejar el plato vacío, puede que comamos de más, aunque ya estemos satisfechos.
Verifiquemos el tamaño
de los platos y utensilios en casa y si son muy grandes hay que considerar cambiarlos
por unos más pequeños. De esta forma, podremos empezar a medir la cantidad de
alimentos que comemos en casa.
2.
Controla las
porciones fuera de casa: Algunos restaurantes sirven grandes porciones de alimentos, por lo que
puede ser una buena opción compartir el plato con el acompañante o los
familiares. También podemos comer la mitad de lo que se nos sirvió en el plato,
pedir el resto para llevar a casa y comerlo en otro tiempo de comida.
Por otro lado, es buena
idea que sustituyamos ciertos alimentos. Por ejemplo, pidamos ensalada en lugar
de papas fritas y acompañemos nuestra comida con agua y no con bebidas
azucaradas.
3. Tamaño y número de las porciones: Antes de comprar un
producto, leamos detenidamente el tamaño de la porción y el número de porciones
por paquete. Hay productos que traen más de una porción por envase, por lo que
hay que multiplicar el número de porciones que deseamos consumir por el total
de los nutrientes que aporta una porción.
Por ejemplo, si el envase dice que
contiene dos porciones y aporta 150 calorías por porción, se deberán
multiplicar las 150 calorías por 2. Por lo tanto, si se consumiera todo el
contenido del envase estaríamos consumiendo 300 calorías, no 150.
“Queremos inspirar a todas las personas a consumir las porciones
adecuadas, como parte de un estilo de vida saludable. Vivimos en un mundo cada
vez más conectado y con diferentes canales de comunicación. Informarnos bien,
para tomar decisiones seguras, también es nutrirnos correctamente”, dijo la
experta.
En el Día Mundial de la Alimentación, Nestlé -compañía líder de alimentos
y bebidas- reafirma su compromiso con la nutrición, la salud y el bienestar, a
través de acciones de Creación de Valor Compartido y el Programa Nestlé por
Niños Saludables.
El propósito de la empresa es potenciar el poder de los alimentos para mejorar la calidad de vida de todas las personas y de las generaciones futuras. Como parte de sus esfuerzos, se ha trazado compromisos enfocados en continuar mejorando su portafolio de productos para hacerlos cada vez más deliciosos y nutritivos. Como resultado se han reducido 380 toneladas de azúcar y 442 toneladas de sal en Centroamérica desde 2015 al 2020.